Su cuenta. Nombre de usuario, dirección de correo, un hash de su contraseña
(nunca guardamos la contraseña en sí), el idioma de la interfaz con el que se
registró y si su dirección ha sido confirmada.
Inicio de sesión con Google. Si inicia sesión con Google, recibimos su
dirección de correo, su nombre tal como lo comunica Google y el identificador de
su cuenta de Google. No recibimos su contraseña de Google ni tenemos acceso a
nada más de su cuenta de Google.
Compras. Metadatos de pago procedentes de nuestro proveedor de pagos:
identificadores de la sesión de pago, de la suscripción y del plan, el estado de
la compra, el período pagado y el momento del pago. Nunca recibimos ni
guardamos los datos de su tarjeta: los gestiona el proveedor de pagos en sus
propias páginas.
El registro de eventos del proveedor de pagos. Cada notificación que nos
envía el proveedor se guarda entera, tal como llegó, para poder reconstruir una
compra si algo va mal. Contiene los identificadores anteriores y ningún dato de
tarjeta.
Los mensajes que nos envía. Si utiliza el formulario de contacto, guardamos
su nombre, su dirección de correo, el asunto, el texto de su mensaje, el idioma
de la interfaz, la página desde la que lo envió y el momento en que aceptó estos
documentos. El texto del mensaje es libre, así que le rogamos que no escriba en
él nada que no quiera que quede guardado, incluidos datos personales de otras
personas. También se nos envía una copia por correo.
Registros técnicos. Nuestro servidor web anota la dirección IP, la dirección
solicitada, la hora y la cadena de agente de usuario del navegador. Eso es lo que
nos permite detectar un ataque o una caída. El formulario de contacto es una
excepción deliberada: la dirección desde la que se envió no se guarda junto
con el mensaje, solo permanece en memoria hasta una hora para limitar la
frecuencia con la que se puede enviar el formulario.
Analítica. Google Analytics, y únicamente si usted lo acepta: véase la
Política de cookies.